Estos dispositivos pueden absorber bacterias y esporas del ambiente del baño y expulsarlas directamente sobre las manos recién lavadas, favoreciendo la contaminación cruzada. Se han detectado microorganismos como Staphylococcus aureus, Escherichia coli, norovirus y virus de la gripe, e incluso se ha descrito que pueden contener muchas más bacterias que el asiento de un inodoro.
